domingo 14 de agosto de 2011

SEMBLANZA

 http://www.youtube.com/watch?v=1fBMo6v8srI&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=QqtaK4ogJKo
http://www.youtube.com/watch?v=sSHdwxnkp-0
http://www.youtube.com/watch?v=y-hkk2ioGx4&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=kyugxU4Jc-I&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=4Lg4Zhey1D8&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=unw188rcHKs
http://www.youtube.com/watch?v=8qVwCdrvQ8w&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=qX8gcJi2W1w&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=NNJK14ftm1Y
http://www.youtube.com/watch?v=c0034gUThDg&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=4gvihR2c3U0&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=xIu8CzQQ-zE&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=yE5z4w-HQfA&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=yPyjzeMjTo4
http://www.youtube.com/watch?v=rvYZG_iOALU&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=DyKM54AXXig
http://www.youtube.com/watch?v=f6ML9bnpu5Q



El Dr. Edwin Mamani Huaycani, curso sus estudios primarios en el Centro Educativo Particular Comunal "San Luis", ex 974, su educacion secundaria en el Colegio Nacional "Daniel Becerra Ocampo" y su educacion superior en la "Universidad Privada de Tacna" . Se graduo como abogado por la Universidad Privada "San Pedro". Es miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Arequipa, Sucesor de la "Academia Lauretana" fundada el 10 de diciembre de 1821 .
En la actualidad es docente de la Escuela Superior de Administracion y Marketing ESAM - BUSSINES en las Catedras de Derecho Constitucional y Derechos Humanos en el curso Institucional a la Policia Nacional del Perú, asesor del Sindicato de Pescadores Anchoveteros del Puerto de Ilo, Confederacion Nacional de la Micro y Pequeña Empresa del Perù CONAMYPE - PERU Region Moquegua, Camara de Comercio Binacional Perù - Bolivia, Presidente de la Comisión Patriotica Para la Defensa del Mar de Grau - Ilo, es director y conductor del programa de economia, negocios y actualidad "Opinion en el Aire" por "Radio Austral", "El Informativo" Por "Radio Sabor" y en CANAL 41 TV "Desde el Balcon" Corresponsal de Guerra del Glorioso Ejercito del Perú al haber culminado el curso correspondiente, es tambien columnista de los Diarios "La Region - Puerto de Ilo", "Investigando", de la Revista "Vision de Ilo". En su condición de investigador privado al servicio de las universidades y centros de estudios superiores en el Perú, ha estudiado y ofrecido charlas y conferencias sobre temas de interés nacional e internacional, como la Problematica de la Pesqueria en el Peru, diferendo marítimo con Chile, la Convención del Mar y el Mar de Grau; El Dr. Edwin Mamani Huaycani se encuentra permanentemente disponible previa cita en el correo electrónico: edmamani@gmail.com

ENLACES DE INTERES: http://www.comisionpatriotica.org/ http://sindicatodepescadoresilo.blogspot.com/ www.defensamarina.org/DefensaMarina_archivos/Titular7.htm http://www.convemar.net/

miércoles 26 de enero de 2011

Fundamentos del Mar Territorial Peruano de 200 millas



La historia del dominio del mar territorial se remonta a los antiguos habitantes del litoral peruano. Desde que ellos aparecieron junto al mar convivieron con él y lo aprovecharon para su alimentación, transporte, y hasta para refugiar las divinidades marinas que los protegían. En los Museos puede verse abundante iconografía de peces, leones, serpientes y lobos marinos, tortugas, etc representadas en el arte de todas las antiguas civilizaciones, testimonio indudable de la estrecha relación que existió entre los habitantes de las áridas costas y el rico mar que los alimentaba. Esto es lo que los tratadistas del derecho del mar traducen como la ecuación H-T-M: Hombre, tierra, mar, que sustenta entre otros importantes aspectos la Doctrina Peruana del Mar Territorial.
El hombre peruano usó el mar y lo ocupó a través del tiempo, tanto como pudo según sus crecientes recursos tecnológicos. Esta ocupación o dominio del mar constituye lo que en derecho se denomina “la costumbre”, que es base cierta de jurisprudencia en ausencia de una norma positiva, tan innecesaria como impensable en los orígenes de nuestras culturas. Al desarrollarse la civilización se presenta la necesidad de acreditar el dominio territorial, y tal acreditación se convierte en una norma positiva que desde ese momento ingresa al Derecho Internacional Público.
La trayectoria no interrumpida de dominio que el antiguo peruano ejercitó sobre su mar adyacente, encuentra el hecho de mayor relieve en la expedición del Inca Tupac Yupanqui a la Polinesia, remontando lo que hoy conocemos como la Corriente Peruana. Este hito del dominio peruano sobre el mar lo confirmó el explorador noruego Thor Heyerdahl alrededor de 1960, dejándose llevar por la Corriente Peruana en la balsa “Kon Tiki”, tal como se supone fueron las embarcaciones que pudieron haber construido los Incas. En el 2005, la expedición noruega de la balsa “Tangaroa” confirmó lo anterior.
El primer mapa de América levantado en 1646 por el geógrafo europeo Petrus Kerius Calav ofrece el testimonio que el “Peruviane Ocean”, desde el litoral peruano hasta las Islas Filipinas era posesión soberana de los Reyes de España, de los cuales somos herederos históricos desde 1821. Así es que el dominio marítimo ó mar territorial es, por posesión continua y por historia, patrimonio indiscutible y exclusivo del Perú.
Hasta que en la edad contemporánea, se presentó la necesidad de proteger los recursos marinos, amenazados por la entonces incipiente depredación de los mares. Con una clara visión proyectada de la historia, el entonces Presidente de la República, ilustre jurista y gran patriota, Dr. José Luis Bustamante y Rivero, reivindicó el dominio, soberanía y jurisdicción exclusivas del Perú sobre las 200 millas de mar adyacente a sus costas. Fue el primero de Agosto de 1947, en el acto más trascendental de toda nuestra vida republicana, que el Perú proclamó la propiedad exclusiva de 864,381.557 km2 (2) de dominio marítimo, que comprende suelo, subsuelo, fondos marinos, y espacio aéreo que los cubre.
La Doctrina del Mar Territorial Peruano quedó internacionalmente reconocida por el Tratado del Pacífico Sur de 1952 suscrito con Ecuador y Chile, con la posterior adhesión de Colombia. Finalmente, la III Reunión del Consejo Interamericano de Jurisconsultos, en México, en 1956, declaró que los Estados tienen la competencia de fijar el ancho de su mar territorial de acuerdo a sus características geográficas, geológicas y biológicas, según las necesidades económicas de su población y de su seguridad y defensa. El Perú, es el primer país del mundo en sustentar su dominio marítimo con sólidos argumentos científicos y jurídicos, lo que confiere plenitud y permanencia en el tiempo a la Doctrina Peruana del Mar Territorial de 200 millas marinas.
(1) De la Comisión Patriótica para la Defensa el Mar de Grau. http://www.comisionpatriotica.org/
(2) Estimado por el Instituto de Investigación de la Facultad de Ingeniería Geográfica y Ambiental de la Universidad Nacional Federico Villarreal http://www.victormejia.org/

LOS CHILENOS Y SU EXPEDICION "GLORIOSA"

Pirata
¿Y quién es Patricio Lynch?
La piratería es una actividad tan antigua como la navegación misma. Una embarcación privada o estatal amotinada atacaba a otra en aguas internacionales o lugares sometidos a la jurisdicción o no de un Estado con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave. Quienes realizaban esta práctica se denominaban piratas y robaban por cuenta propia.
El más sanguinario
Pero el más sanguinario no había llegado sino hasta setiembre de 1880, cuando asoló puertos y haciendas. Patricio Lynch, quien se comportó como un vulgar bucanero, los bucaneros eran matarifes de reses y se convirtieron en carniceros de hombres. Fue propio del Caribe y el segundo cuarto del siglo XVII. Pero, además, Lynch por su comportamiento durante el ataque artero, traicionero y a mansalva a los puertos y haciendas de nuestro litoral, desprotegidos, abandonados por la inercia de Nicolás de Piérola, recibió el calificativo de filibustero, “el que captura el botín libremente”.
Con seguridad se preguntarán por qué el calificativo de “pirata-corsario-bucanero-filibustero” que se le endilgó a Patricio Lynch, el gran almirante chileno que recorrió nuestra costa desde Arica hasta Paita, dejando a su paso destrucción, desolación, impunidad, muerte, robo, imponiendo cupos a las poblaciones indefensas, destruyendo la infraestructura de las haciendas, etc. Después de la caída de Arica en manos chilenas y la muerte de Bolognesi, la flota chilena tenía nuestro océano libre para desplazarse sin temor y transportar sus vituallas, personal y proseguir las operaciones militares hacia nuestra capital, tal como era el interés del ministro de guerra chileno Manuel Vergara, quien contaba con el apoyo del Ejército en poder de Baquedano. La opinión pública estaba azuzada por los diarios chilenos que deseaban la continuación de la guerra, como El Independiente de Santiago del 23 de agosto de 1880, que expresaba: “A Lima! para dar el golpe de muerte a esa serpiente, para firmar en el palacio de los virreyes el tratado de paz que nos dé, como reparación e indemnización de guerra, la costa del Pacífico hasta el grado 19; a Lima, en fin, para satisfacer el anhelo vehemente de nuestros soldados”.
El detonante
A partir del 10 de abril de 1880, el Callao fue bloqueado, el almirante Galvarino Riveros dio un plazo de diez días para poner a buen recaudo los bienes neutrales y privados, al término del cual bombardearía el puerto. Vencido el plazo, el 22 de abril se ejecutó el primer bombardeo, sin muchos efectos en las propiedades y población. El 10 de mayo se realizó el segundo bombardeo, hizo 418 disparos, no alcanzó a causar perjuicios, fracasando en su cometido.
Un hecho que precipitó la autorización a Lynch para sus correrías en nuestro litoral, a no dudarlo, fue el hundimiento del Loa, por una acción arriesgada de nuestros antepasados. Quienes colocaron una trampa explosiva en una embarcación, utilizada como señuelo y tentando la angurria de los “rotos”. La nave pequeña contenía frutas, verduras y animales de crianza. Cuando izaban la carga a su nave, explotó una bomba que sacudió al Loa, matando a cerca de 130 hombres de su tripulación.
Este hecho, singular, realizado por defensores anónimos del Callao, con valor, ingenio y creatividad, causó una grave crisis en el gobierno mapochino. Chile a esta acción valerosa de un grupo de peruanos respondió azuzado por su prensa, parametrada, patriotera y al borde del paroxismo, para que Pinto autorizara la expedición Lynch.
La expedición
El 26 de julio de 1880 el Mercurio de Valparaíso traducía su odio contra nuestro país al expresar: “Venganza, venganza clama hoy el infante y el viejo, el guerrero y el sacerdote; venganza pronta, rápida, enérgica, eficaz, sangriento, es lo que nos grita en cada uno de sus rayos el sol que nos alumbra, el mar que nos baña, el aire que nos vivifica. A estas horas no hay en Chile otro sentimiento, otra expresión, otro deseo que este: venganza y se repite con renovado furor el grito de a Lima, a Lima”.
Patricio Lynch recibió la autorización de Aníbal Pinto a su plan de acción en estos términos: “Junio 22. La idea de una expedición me parece muy bien. Organízala tú. Dime qué buques y tropas necesitas. Envíanos un plan bien detallado indicándonos lo que necesitas llevar…”; durante 46 días asoló nuestra costa, llevando muerte y desgracia a los principales puertos y haciendas azucareras del norte.
La fuerza expedicionaria al mando de Lynch debía sujetarse, entre otras cosas, a que contaría con dos buques, la corbeta Chacabuco y el vapor Abtao, y un total de 2,200 hombres. Podía tomar los acopios de víveres u otros artículos de utilidad, destruir el material rodante de los ferrocarriles. También perseguir remesas de armas, recoger ganado, imponer contribuciones de guerra, exigir pago en metálico o especies, como azúcar, algodón, arroz, alcoholes. La cuota de contribución lo hará efectiva con todo rigor, apelando si es necesario, a la destrucción de la propiedad. Destruir la economía del país. Tal como lo hizo.
Lynch al llegar a Chimbote impuso cupos a lugares y personas seleccionadas, entre ellas a los dueños de la hacienda Palo Seco, la maquinaria de esta hacienda, una verdadera ciudad, estaba valorizada en 100,000 libras esterlinas. Contaba con la casa principal semejante al Palacio de la Exposición de Santiago. Colocaron dinamita para destruir el trapiche, los calderos, el alambique, el edificio, el ingenio de arroz, las casas destruidas completamente. Muerte y destrucción dejó Lynch en Palo Seco.
En el norte
Seguidamente, Lynch se desplazó a la hacienda San Nicolás, donde, al igual que en Palo Seco, destruyeron la maquinaria, los edificios, casas, bodegas y almacenes, se llevaron todo el algodón que encontraron y que estaba en fardos en el almacén.
Posteriormente se trasladaron a Paita para interceptar una nave extranjera que traía en sus bodegas 28 cajones consignados al gobierno peruano con dinero para circular en el país, en total 7’290,000 en billetes y 375,000 en estampillas de franqueo común. El país sufrió un fuerte golpe por la utilidad que el enemigo le pudo dar ulteriormente. A Paita le impusieron como contribución de guerra la cantidad de diez mil pesos de plata, pero como no pudieron pagar, incendiaron y redujeron a cenizas las instalaciones.
Luego seguirían Eten y Ferreñafe, en Chiclayo, a los que impusieron un cupo de 150,000 pesos, que no pudieron pagar en las 48 horas de plazo, por lo que Lynch ordenó la destrucción, incendio y muerte. El cómplice de Lynch, Stuven, se desplazó hacia Ferreñafe, impuso cupos a las haciendas más importantes. La administración del ferrocarril de Eten, la hacienda Llape, la hacienda Cayaltí, entre otras, pagaron sus cupos.
En octubre las fuerzas expedicionarias llegaron a Trujillo e impusieron un cupo de 150,000 pesos que no pudieron pagar, por lo que Lynch ordenó destruir el puente sobre el río Chicama e incendiaron la estación ferrocarril de Ascope y Chocope. El 26 de octubre, Lynch, después de haber causado muerte y destrucción como una tormenta, abandonó Trujillo, con sus naves bien cargadas de oro, plata y especies que había robado a los pacíficos e indefensos habitantes.

En septiembre de 1880, luego de la caída de Tacna y Arica, los invasores chilenos procedieron a realizar una expedición de rapiña sobre la costa norte, dicha expedición fue ideada y dirigida por Patricio Lynch, quien contó con el apoyo del Ministro de Guerra Vergara. El objetivo de Lynch era acabar con la riqueza de las haciendas azucareras, según Percy Cayo (historiador peruano) los chilenos querían dejar sin ingresos económicos al estado peruano para que en caso se firme una paz sin cesión territorial su recuperación sea lenta.
El inicio de la expedición Lynch se dio el 04 de septiembre de 1880, los chilenos partieron rumbo al norte desde el puerto de Arica en dos transportes que llevaban dos mil soldados. Los invasores llegaron a Chimbote y comenzaron a imponer cupos de guerra (contribuciones forzosas), una de las haciendas afectadas con los cupos fue Palo Seco cuyo propietario era Dionisio Derteano.
Patricio Lynch le dio como plazo máximo a Derteano el 12 de septiembre para el pago del cupo de guerra, como el hacendado nacional no hizo efectivo el pago, los chilenos procedieron a destruir la hacienda Palo Seco (una de las mejores de América del Sur). Las hordas invasoras también destruyeron las haciendas "El Puente" y "Rinconada" en Chimbote además del ingenio de San Nicolás en Supe.
El día 16 de septiembre de 1880 las fuerzas de Lynch estaban en el puerto de Chimbote, allí destruyeron la aduana y las 6 locomotoras que pertenecían al ferrocarril que se dirigía a Tablones. La expedición Lynch sembró terror y destrucción por toda la costa norte peruana, se atacó Eten, Chiclayo, Ferreñafe, Chepen y Trujillo, en esta última ciudad el alcalde Cecilio Cox pagó uno de los cupos impuestos por los chilenos de su propio dinero, de esa forma evitó el incencio y saqueo de la ciudad de la eterna primavera.
Para el 01 de noviembre de 1880, Patricio Lynch se encontraba en Quilca, había vuelto del norte cargado de libras esterlinas, plata, billetes peruanos y muchas especies como cacao, café, aceite, alfalfa, etc. Luego de la destrucción impuesta por el enemigo, sus tropas avanzaron hacia la ciudad de Lima y consiguieron tomarla en enero de 1881.
Patricio Lynch estuvo a cargo de la expedición contra Lima, pero también asoló todo el país, cometió en Paita, Eten, Chiclayo, etc. 46 días de actos INCALIFICABLES. No obstante, un historiador chileno llama a Lynch el mejor virrey que ha tenido el Perú.
Constantino Negreiros había adornado una canoa chilena, los chilenos cayeron en la misma trampa hecha por Manuel Cuadros y hundieron la Covadonga, se repitieron los gritos de venganza contra el Callao y Chorrillos, destrucción de hasta la mínima choza. El diario El Mercurio de Chile y el Ferrocarril exigían la destrucción total del Perú, la destrucción de Lima a sangre y fuego “nuestros buques deben sembrar por todas partes la desolación y el espanto”.
Fueron acciones de verdadero salvajismo dirigidas con premeditación. Fue una invasión, pero fue guerra en el sentido que el Perú respondió combatiendo.

http://doctorromero.nireblog.com/post/2008/09/11/expedicion-lynch-46-dias-de-destruccion-y-muerte
http://cronicasdeperu.blogspot.com/2008/09/la-expedicin-lynch.html

Glorias de un Ejercito Invasor - La Lista de Domeyko

A las 4 de la tarde del 17 de enero de 1881, las tropas Invasoras chilenas entraron a Lima luego de Chorrillos y Miraflores. El coronel chileno Pedro Lagos y su batallón “Curicó” recibieron la orden de ocupar la Biblioteca Nacional de Perú, una de las más completas de esta parte del mundo. Entonces, sus salas de lectura se convirtieron en caballerizas y el olor a papel se tornó fétido.
Le pidió a Manuel de Odriozola, el bibliotecario, que le muestre la vasta colección que incluía valiosas ediciones de la Biblia, clásicos griegos y latinos, incunables europeos, ediciones plantinianas, elzeverianas, manuscritos notables, entre ellos varios procesos de la Inquisición, memorias de virreyes y documentos sobre la Compañía de Jesús.
Lagos exigió las llaves de la bóveda en donde se guardaban los libros. Y así se perpetró el saqueo.
Odriozola se quejó al entonces embajador de Estados Unidos, Isaac Christiancy. En su carta, escribió una verdad implacable: “apropiarse de archivos, gabinetes de física y anatómicos, obras de arte, instrumentos o aparatos científicos, y de todo aquello que es indispensable para el progreso intelectual, es revestir la guerra con un carácter de barbarie…”. Le resultaba indignante el que la apropiación de instrumentos universitarios de las escuelas de Arte, Minas, Medicina y otros objetos de uso puramente científicos fuesen considerados botín de guerra.
“Desde ese momento principió el saqueo descarado de ese sagrado depósito (…) Se cargaban carros con toda clase de libros, que se llevaban a casa de los chilenos y de allí, después de escoger lo que les convenía, el resto lo vendían en el mercado al precio de 6 centavos de libra, para envolver especias y cosas por el estilo”, escribió el historiador peruano Mariano Paz Soldán en su “Narración histórica de la guerra de Chile contra Perú y Bolivia”, publicada en 1904.
Pero no solo los peruanos sintieron esta indignación. Y uno de ellos fue el sabio polaco y ex rector de la Universidad de Chile, Ignacio Domeyko, personalidad prominente en la intelectualidad de entonces.
Domeyko no comulgó con la encomienda que le diera su gobierno de clasificar el botín limeño. “Es la más desagradable y antipática, pues me recordaba lo que habían hecho los rusos con muchas bibliotecas y colecciones de la Universidad de Vilna”, escribió en su autobiografía. Pero, debió hacerlo, y entre el lunes 22 y el miércoles 24 de agosto de 1881, con el título “Lista de libros traídos de Perú”, se publicó en el Diario Oficial de la República de Chile su informe de 16 páginas, dirigido al ministro de Instrucción Pública con los libros y objetos de ciencia robados en Lima que llegaron a la Universidad de Chile.
La Intendencia General del Ejército había mandado un total de 103 grandes cajones y otros 80 bultos. Domeyko separó en cuatro grupos los objetos recibidos: el primero, de “instrumentos y aparatos para la enseñanza de la física y de la química, y una colección de muestras para química orgánica y farmacia”; el segundo, de “preparaciones anatómicas”; el tercero, de “objetos de historia natural”; y el cuarto, de libros. Además, el botín incluía una gran colección geológica de rocas. Sin duda, lo más valioso era –según Domeyko– “los más de 10 mil volúmenes”, muchos de ellos del siglo XVI y XVII, incluidas numerosas joyas bibliográficas universales.
Solo quedaron 730 libros de los más de 56 mil que poseía la Biblioteca Nacional en 1880. Así lo consignó el informe elaborado por Ricardo Palma para el Ministerio de Justicia, cuando recibió el encargo de levantarla de sus cenizas.
Estos son algunos libros valiosos consignados por Ignacio Domeyko en su inventario de 1881.
• Jasonis, Conciliarum (1534)
• Golius, Lexicon arabicum latinum (Leiden, 1653)
• Los triunfos de Petrarca (1555)
• Crónica de don Juan Segundo (“edición gótica de 1543 mandada a imprimir por Carlos V”)
• Histoire general de voyages (1747) (17 volúmenes)
• Juan González de Mendoza, Historia de China (Amberes, 1596)
• Plutarco, Obras (1551)
• Padre Madariaga, Del Senado i de su Príncipe (1555)
• Crónica del Rei don Rodrigo (1549, “edición gótica de Toledo”)
• Diderot y D’Alembert, Encyclopedie del XVIII (35 tomos)
• Pimentel, Arte de navegar (en portugués)
• Toldrá, Justificación histórica de la venida del apóstol Santiago a España
• Lipenu, Bibliotheca philosophica (1682)
• Arte de verificar las fechas (incompleta)
• Garibay, Compendio de las crónicas… (1628)
• Antonio de Herrera, Agricultura jeneral (1790)
• Aimondi, Cronicon Francorum (París, 1603)
• Artes de la Inquisición española
• Juan de Mena, Las Trescientas
•Biblioteca clásica latina (151 volúmenes)
• Giovanni Galluci, Teatro del mundo i del tiempo (1611)
• Garcilaso de la Vega, Historia General del Perú (Córdoba, 1617)
• Imperatum Romanorum (Zúrich, 1559, “notables los grabados y la edición”)
• D’Orbigny, Dictionaire d’histoire naturalle (París, 1861, 11 volúmenes)
• Cédulas Reales (1563)
• Annales d’ygiene publique (80 volúmenes)
• Fray Luis de León, Cartas pastorales Biblia latina (1550)

sábado 16 de octubre de 2010

La Invasion Ecuatoriana

Luego de una guerra o conflicto, las partes involucradas tienen que orientar sus esfuerzos a maquillar sus errores y explicar sus acciones con los consecuentes resultados. Tanto Perú como Ecuador hicieron uso y aplicación de esta tradicional forma de evaluar la guerra.
Hay quienes solo tienen una perspectiva de lo sucedido, los que estuvieron frente a frente con el enemigo.
Los ecuatorianos se prepararon adecuadamente para la guerra del Cenepa, pero deben reconocer que volvieron a perder, ellos nos derribaron aviones y helicopteros, ok, sin duda, muy bien emboscados. Pero en tierra se retiraron, pelearon, pero se retiraron.
Las acciones en el Cenepa fueron muy sacrificadas para las armas peruanas, por lo agreste del terreno asediado, la falta de suministros (alimentación, agua y municiones), la carencia de un poder de fuego de infantería acorde con la posición atacada y específicamente la imposibilidad de atacar las posiciones de artilleria ecuatorianas.
No así Ecuador, el abastecimiento logístico y de personal se hacia sin mayores problemas entre los puestos situados en territorio ecuatoriano y la Y, el problema se suscitaba para ellos cuando "bajaban" a la zona caliente, tenia que emplazarse a sus puestos defensivos (porque jamas tomaron la iniciativa, nunca salieron de sus agujeros para presentar combate).
El grupo FOES empleó el equipo normal de cualquier soldado: FAL, pistola 9mm, granadas, RPG y lanzagranadas. Nosotros tenemos más equipo, pero también otro tipo de misiones, preferimos las acciones (donde insertados) podamos tomar al enemigo desprevenido, y salir con el mismo sigilo, el tipo de guerra que cumplimos no nos es desconocida, pero debimos adecuarnos a los procedimientos del EP, que para nosotros eran "demasiado ruidosos" pero altamente efectivos.
Los comandos del EP, recuerdo que llego una unidad del Huallaga, son muy profesionales, se arengan, se miran, se "putean" y siguen adelante; contrario a nosotros, más acostumbrados a operativos discretos.
Como comentario, les puedo indicar que los del EP sabian donde estábamos en pleno combate, por la exactitud de la secuencia de nuestros disparos y la coordinación para mantener el fuego al cambiar de cargador, ellos decian que "recitábamos" al disparar.
Los efectivos EP tienen procedimientos de combate especiales, procedimientos a los que los ecuatorianos les tenian auténtico pavor, reitero, jamas entablaron combate con nosotros, siempre retrocedian, huian si se puede usar una palabra, ellos pensaban que nosotros no tomábamos prisioneros, dejaban munición, raciones (que no eran muy útiles) en su "corrida". Mis colegas son bastante furiosos, nosotros preferimos pasar desapercibidos.
Los pilotos de los helicopteros y aviones de transporte se comportaron a las mil maravillas. Los "lagartos" también fueron muy eficaces, lamentable lo de Schenone, se acercó demasiado para hacer más precisa y efectiva la pasada, no tuvo oportunidad, le cayeron de todos lados según me contaron.
Los aviones de ataque de la FAP esperaban hasta el último minuto por la confirmación de bombardeo, el dato llegaba desde tierra, y se atacaba a ciegas, sin blancos "marcados" y se estaba a merced de la cobertura ecuatoriana, era arriesgado, y ya sabemos lo que nos costó, pero los de la FAP hicieron buen trabajo, no dejaban de venir con su apoyo.
Yo desconozco si habia ordenes de no atacar Coangos y Banderas (se veian los fogonazos de artilleria de protección que salian de Coangos).
El General Moncayo (del ejercito ecuatoriano) manifiesta una y otra vez que no fueron desalojados, bueno, lo considero una opinión. Tiwinza fue tomada en al menos 03 oportunidades, la del "miercoles negro" fue la más fuerte ya que se atacó simultáneamente por varios frentes. La carencia de munición o de cobertura (no podíamos quedarnos soportando el fuego de morteros y artilleria) nos obligaban a replegarnos a posiciones seguras y espectantes, siempre alrededor de Tiwinza.
Tiwinza no es una base, ni un pueblo; era un lugar de avanzada ecuatoriano, muy bien defendido, en una posición perfecta para este fin y trabajado, no voy a decir "fortificado" con este objetivo. Se le asedió según las órdenes y las posibilidades, y pese a esto, la abandonaron (o se replegaron) en varias oportunidades (llamémosle "tres veces" para resumir), la oportunidad definitiva, la que los ecuatorianos llamaron "Miércoles negro" no solamente la abandonaron, dejaron armas, morteros (munición), radios, raciones, granadas, cantimploras, etc.; los del EP "levantaron" algunos de los items detallados, instalaron "sorpresitas" (supongo que eso eran) y nos replegamos, la orden que recibimos fué la de "perseguir y desalojar al personal remanente", orden que el Comandante EP comunicó al Capitán nuestro, lamentablemente no pudo ser ejecutada ya que nuestras municiones estaban casi agotadas (es de indicar que teníamos ya varios días en combate sin la provisión del caso), se nos envió (FOES MGP) a tomar una posición de avanzada a unos 120 m al norte para emboscar y repeler cualquier intento de "contraofensiva", los del EP tuvieron tiempo de desmontar algunas cosas que "olvidaron" al salir de su posición, a los 12 minutos aprox. de haber desalojado la posición, una patrulla del EP que tenía nuestra misma tarea, pero más retrasada y cerro abajo, atacó a un grupo de efectivos ecuatorianos que quisieron regresar por el flanco, se reportaron 05 muertos confimados + 04 sin confirmar; al parecer ese grupo salio corriendo otra vez justo hacia nuestra posición, se acercaron hasta 10 metros aproximadamente y abrimos fuego, 04 muertos confirmados; justo cuando se revisába a los caídos, se inició otra balacera : otra patrulla de seguridad EP rechazó a otro grupo. Yo miré al Capitán de Fragata a los ojos y le dije que ya las municiones estaban casi agotadas (ya teníamos solo 7 a 8 balas en el cargador más 02 cargadores completos), y parecia que iban a seguir llegando, nos organizamos nuevamente dejando más espacio entre cada uno de nosotros para abarcar más terreno y ampliar el radio de cobertura. Previamente habíamos comunicado nuestra situación al Comandante (al parecer todos estaban en las mismas), pasaron tres minutos (que parecieron como media hora) y recibimos la orden de replegarnos (sin amenaza real cercana), donde contabilizamos recursos, redistribuimos munición, reportamos bajas (=0), antes de ello se inició un ataque de morteros y artilleria, pero no concentrada, disparaban a los alrededores y de manera errática, entonces comprendimos que no sabían ni donde estaba su propia gente.
En el ataque se abatió a varios invasores (no pondré cientos para no herir la susceptibilidad de lectores y por respeto a los militares caídos), ellos no esperaron nunca una ofensiva tan cercana y decisiva, pensaron que siempre se iba a atacar por puntos específicos y por grupos; pero ese día se arremetió por todo el frente y se consiguió el objetivo.
Si los soldados ecuatorianos eran tan bravos, valientes y con objetivos e ideas claras, ¿por que no se quedaron a rechazar el ataque y esperar el apoyo?, por que se retiraron (no replegaron porque estaban siendo atacados, y aún así se cubrieron bien la cola porque dejaron más minas, pero como estarian de "apurados" que no las "sembraron" todas, algunas les quitaban el cobertor, el seguro a las justas y así las tiraban, porque estaban a la vista, ahi no mas botadas), ¿por que se retiraron si tenían la munición suficiente tanto para fusileria (ellos usaban fusiles alemanes HK G3) y morteros? .... ¿saben porque? porque nos tenian auténtico miedo; cuando hicieron contacto visual positivo, dejaba de disparar la primera línea de fusileros, se retiraba y quedaba la segunda y asi sucesivamente hasta que todo quedó callado, se retiraron. ¿Cuantos muertos tuvieron en todo el conflicto?, Las Fuerzas Armadas ecuatorianas lo saben, y lo saben perfectamente. No lo pienso discutir.
Yo reconozco que nuestra superioridad no mostró una conducta operativa acorde con las circunstancias (con honrosas excepciones), pero en el campo de batalla hombre contra hombre, fusil contra fusil, como se dice en los gallos: "corrieron", quizá esas eran sus órdenes "disparar dos veces y salir en retirada, porque así estaban los cargadores de los fusiles abandonados : 2 o 3 disparos, nada más. ¿Eso es fantasía? no, eso fué lo que pasó.
Pude apreciar algunas fotos de "Tiwinza" del Ejercito Ecuatoriano, ¡¡que pendejos!! (disculpen la frase) la zona de Tiwinza no está al fondo de un valle, es la cima de un cerro, la atacamos con rockets y bombas desde el aire en una primera parte, morteros y RPG en los combates de infanteria, y los "macacos" me presentan la foto de un helipuerto con unas cuantas covachas. No sé.
Esas fotos que muestran los ecuatorianos de su Tiwinza se parece mas a la foto del campo ecológico de Huachipa y no una zona de guerra. Más marcas tenia la cejita "cerrada" del Huallaga después de una rocketeada, no falten el respeto, claaaro, es que estaban en su Tiwinza, y le llaman "fantasia", esa cantaleta de los lugares con doble nombre ya esta desgastada.
Solo hay una verdad : Ecuador nos derribó un número "importante" de naves y nosotros les jubilamos a varios cientos de primates (me disculpo). No hay otra verdad.
Lei por allí que dicen no haber tenido más de 50 bajas en todo el conficto, me hace gracia, o sea que los cuerpos que yo vi ¿de quienes eran? ... bueno, siempre he tratado de ser respetuoso con las bajas enemigas.
Los ecuatorianos argumentan valor, coraje, moral .... no estoy de acuerdo, aunque habia combatientes ecuatorianos muy profesionales, ellos tenian la doctrina de no dar la cara en combates cerrados o cuerpo a cuerpo, al percibir que nuestro avance nos acercaba cada vez más, retrocedian, No así en nuestro caso, los repliegues se realizaban en condiciones seguras. Excepto en el combate el 22, en que desmontaron todo rapidamente, instalaron unos cazabobos (quizá me equivoque, lo vi un tanto lejos porque nos encargaron proteger las posibles vias de refuerzo) y salimos.
Emociona recordar todo y compartirlo, yo no sé si seria verdad, pero daba gusto y aumentaba nuestra moral lo que nos contaba la gente que llegaba del Milagro : nos decian de que se estaba juntando un número grande de reservistas (civiles) que querian venir a la zona caliente.
Si se presentara un conflicto como el actual, espero que se actue de diferente manera, en el 95 estábamos muy supeditados a lo que la diplomacia exigia, no podiamos internarnos en territorio ecuatoriano, no podiamos atacar la fuente del problema, sus refuerzos llegaban y llegaban impunemente mientras que los nuestros demoraban.
Actualmente si se presentara otra infiltración, ya seria fehaciente la agresión, el tratado está ya definido y oleado. Pero si se presentara espero que nuestra respuesta sea contundente, un rotundo "no molesten más".
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡VIVA EL PERU!!!!!!!!!!!! Read more:

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domingo 4 de abril de 2010

Tacna La procesion de la Bandera

Tacna y Arica –lo mismo que Alsacia y Lorena– han sido teatro durante su largo cautiverio de episodios interesantísimos que han hecho proverbial en todas partes el patriotismo inextinguible de los hijos de aquellas provincias. Desgraciadamente, en el Perú no ha habido un escritor que –a semejanza de Alfonso Daudet en Francia– haya eternizado esos sucesos en el libro, para ejemplo de las generaciones venideras y también para honra y gloria del país.Yo, que he nacido en Tacna y que he pasado allí mi niñez y parte de mi juventud, he sido testigo presencial de esos episodios que recuerdo siempre con orgullo. Un compañero de labores periodísticas me pide que narre alguna de estas anécdotas, y accedo a la demanda, a sabiendas de que mi relato no producirá en el ánimo de las personas que lo lean la honda impresión que sacudió mi espíritu cuando vi desarrollarse ante mis ojos la inesperada y conmovedora escena que voy a referir.Ocurrió el caso en 1901. Era por entonces Intendente accidental de Tacna el general don Salvador Vergara, hombre impresionable y receloso que, durante su breve administración mantuvo siempre sobre las armas, lista para cualquier evento, a la guarnición militar que se hallaba a sus órdenes, como si esperara que un enemigo invisible atacara la plaza de un momento a otro.Una institución tacneña muy antigua y muy prestigiosa, la Sociedad de Auxilios Mutuos “El Porvenir”, quiso un día hacer bendecir en la iglesia parroquial un magnífico estandarte de seda, bordado con oro; pero, como en aquellos días habían prohibido las autoridades chilenas exhibir banderas peruanas en la ciudad, fue menester enviar una comisión de socios a la intendencia a recabar el permiso correspondiente. La negativa del general Vergara fue rotunda.–No quiero banderas en las calles– dijo–. Provocan manifestaciones patrióticas, y esas manifestaciones dan origen a contramanifestaciones que ponen en peligro el orden público.Y no hubo medio de hacerle variar la resolución.Días después, ya en vísperas del 28 de julio, la Sociedad “El Porvenir”, que deseaba celebrar de alguna manera el Día de la Patria, volvió a solicitar el permiso deseado, y el Intendente volvió a denegarlo.–Lleven el estandarte a la iglesia en una caja– dijo– y en la misma forma vuelvan con él al local de la Sociedad. Así nos ahorraremos un conflicto.Insistió la comisión, alegando que en Tacna todas las colectividades extranjeras, incluso la china enarbolaban su bandera cuando les placía y que no era justo que, sólo los peruanos, que estaban en suelo propio, se viesen privados de esta libertad.Una idea extraña, sabe Dios de qué alcances posteriores, debió cruzar en ese momento por el cerebro del general Vergara, pues, cambiando repentinamente de tono, dijo:–Tienen ustedes el permiso que solicitan; pero con la condición de que me garanticen, bajo responsabilidad personal, que al conducir la bandera por las calles, el pueblo peruano no hará manifestación alguna de carácter patriótico. Exijo, desde luego, de un modo concreto, que no haya aclamaciones, ni vivas, ni el más leve grito que signifique, ni remotamente, una provocación para el elemento chileno.Los miembros de la comisión se miraron un tanto desconcertados, estimando, sin duda, demasiado aventurado el compromiso que se les imponía; pero, resueltos a todo, lo aceptaron, poniendo así, en grave riesgo su responsabilidad.–Está bien, señor intendente– dijo uno de ellos hablando por todos–. No se oirá un solo grito en las calles durante la procesión del estandarte.Al día siguiente los diarios peruanos, a la vez que daban a conocer al público el grave compromiso contraído por la comisión, recomendaban eficazmente a los hijos del lugar que el día de la fiesta honraran con su actitud la palabra empeñada al mandatario de la provincia.Los aprestos para la gran ceremonia, que debía realizarse una semana después, en el Día de la Patria, comenzaron desde luego con toda actividad en medio de la más intensa expectación pública.La institución encargada de organizar el programa –conocedora del carácter altivo y rebelde de la gente de Tacna– abrigaba el íntimo temor de que la fiesta acabara en tragedia. Un viva al Perú, contestado con un viva a Chile, podía convertir las calles de la ciudad en un campo de batalla. En medio de esta incertidumbre, llegó, por fin el 28 de julio.En las primeras horas de la mañana, más de ochocientos miembros de la Sociedad “El Porvenir” condujeron a la iglesia de San Ramón –la principal de Tacna– el estandarte que había de bendecirse. Esta traslación se realizó, intencionalmente, por calles poco concurridas, a fin de evitar, en lo posible, que la hermosa bandera fuese conocida por el vecindario antes de la ceremonia.Comenzó ésta a las diez con el concurso de casi la totalidad de la población peruana.Las tres naves del templo estaban materialmente repletas de gente. Afuera, en el atrio y en las calles adyacentes, una multitud incontable aguardaba, impaciente el fin de la fiesta religiosa para escoltar la bandera del cautiverio.En el altar mayor oficiaba, auxiliado por dos diáconos, el cura vicario de la parroquia, doctor Alejandro Manrique –antecesor del célebre cura Andía– que poco después sacrificó su vida en servicio de la Patria.Bendíjose el estandarte; cantóse un Tedéum solemne, y en seguida el vicario subió al púlpito y habló a la enorme concurrencia, exhortándola a mantener siempre latente en el alma el amor a Dios y a la Patria; a soportar con entereza las amarguras del cautiverio y a confiar sin desmayo en las reparaciones justicieras del porvenir.Esta oración, intitulada “La Cruz y la Bandera”, conmovió intensamente al auditorio.Terminada la ceremonia, la concurrencia comenzó a abandonar el templo y a engrosar el inmenso gentío que se agitaba, imponente, en los alrededores.Al último, cuando ya no quedaba nadie en el interior de la iglesia, apareció en la puerta, sostenida en alto, hermosa y resplandeciente como nunca, la bandera blanca y roja del Perú…Y entonces, en aquel instante solemne, ocurrió allí, en la calle llena de sol y apretada de hombres, mujeres y niños, de toda condición social, algo inesperado y grandioso; algo que no olvidaré nunca; algo que me hizo experimentar una de las emociones más hondas de mi vida.Apareció el estandarte en la puerta del templo, y las diez mil personas congregadas en el atrio y en las calles inmediatas se agitaron un momento y luego, sin previo acuerdo, como impulsadas por una sola e irresistible voluntad, cayeron, a la vez, de rodillas extendiendo los brazos hacia la enseña bendita de la Patria.No se oyó una exclamación, ni una sola exclamación, ni el grito más insignificante, Sellados todos los labios por un compromiso de honor, permanecieron mudos. Y en medio de aquel silencio extraño y enorme que infundía asombro y causaba admiración, la bandera, levantada muy arriba, muy arriba, avanzó lentamente por en medio de aquel océano de cabezas descubiertas.Y pasó la bandera y detrás de ella, como enorme escolta, avanzó el pueblo entero, y aquella procesión sin músicas ni aclamaciones– siempre en silencio, siempre majestuosa– recorrió, imponiendo respeto, y casi miedo, los jirones más céntricos de la ciudad cautiva.En una bocacalle, un antiguo soldado del Campo de la Alianza, un hombre del pueblo invalidado por un casco de metralla, se abrió paso, como pudo, por entre la compacta muchedumbre, y aproximándose al estandarte, besó con unción religiosa los flecos de oro de la enseña gloriosa. Y un enjambre de niños imitó luego al viejo soldado. Y ante aquel espectáculo, a la vez sencillo y sublime, hube de apretar los ojos para contener las lágrimas.Al paso del cortejo –en el cual el gentío parecía transfigurado por el dolor y el patriotismo– los transeúntes se descubrían pálidos de emoción, y hasta los oficiales y soldados chilenos, visiblemente impresionados, levantaban maquinalmente la mano a la altura de sus gorras prusianas en actitud de hacer el saludo militar.Hace largos años que presencié este episodio. En el tiempo trascurrido hasta ahora, sucesos de toda índole han impresionado fuertemente mi espíritu; pero ninguno –lo repito– ha dejado huella más honda que éste en mi corazón.Ahora, al evocarlo después de tanto tiempo, pasan por mi memoria otras cien anécdotas patrióticas ocurridas en nuestras provincias irredentas, y mi ánimo se conforta y crece mi confianza en la salvación de esos pueblos, dignos mil veces de un gran porvenir, y siento orgullo, grande y legítimo orgullo de haber nacido en Tacna.Nota: La histórica Bandera de la Procesión se encuentra actualmente en Lima, en poder del Dr. Artidoro Espejo, ex presidente de la Sociedad Tacneña “El Porvenir”.Fuente: Revista Variedades, Edición del Centenario de la Independencia, Año XVII, No. 700, Lima, Perú, 30 de julio de 1921.

El Dr. Edwin Mamani Huaycani, curso sus estudios primarios en el Centro Educativo Particular Comunal "San Luis", ex 974, su educacion secundaria en el Colegio Nacional "Daniel Becerra Ocampo" y su educacion superior en la "Universidad Privada de Tacna" . Se graduo como abogado por la Universidad Privada "San Pedro". Es miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Arequipa, Sucesor de la "Academia Lauretana" fundada el 10 de diciembre de 1821 .

En la actualidad es docente de la Escuela Superior de Administracion y Marketing ESAM - BUSSINES en las Catedras de Derecho Constitucional y Derechos Humanos en el curso Institucional a la Policia Nacional del Perú, asesor del Sindicato de Pescadores Anchoveteros del Puerto de Ilo, Confederacion Nacional de la Micro y Pequeña Empresa del Perù CONAMYPE - PERU Region Moquegua, Camara de Comercio Binacional Perù - Bolivia, Presidente de la Comisión Patriotica Para la Defensa del Mar de Grau - Ilo, es director y conductor del programa de economia, negocios y actualidad "Opinion en el Aire" por "Radio Austral", "El Informativo" Por "Radio Sabor" y en CANAL 41 TV "Desde el Balcon" Corresponsal de Guerra del Glorioso Ejercito del Perú al haber culminado el curso correspondiente, es tambien columnista de los Diarios "La Region - Puerto de Ilo", "Investigando", de la Revista "Vision de Ilo". En su condición de investigador privado al servicio de las universidades y centros de estudios superiores en el Perú, ha estudiado y ofrecido charlas y conferencias sobre temas de interés nacional e internacional, como la Problematica de la Pesqueria en el Peru, diferendo marítimo con Chile, la Convención del Mar y el Mar de Grau; El Dr. Edwin Mamani Huaycani se encuentra permanentemente disponible previa cita en el correo electrónico: edmamani@gmail.com
ENLACES DE INTERES:
http://www.comisionpatriotica.org/
http://sindicatodepescadoresilo.blogspot.com/
www.defensamarina.org/DefensaMarina_archivos/Titular7.htm
http://www.convemar.net/


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